Historia del Santo Domingo Country Club

A Partir de 1970

Avanzados ya los años 70, la membrecía era de 1,075 socios. La Casa Club había recibido más de una ampliación y remodelación para adecuarla a las crecientes necesidades, y parecía agotar casi todas sus posibilidades.

El derecho de ingreso al Club era de RD$1,000.00 (Mil Pesos), en tanto la cuota mensual se mantenía en RD$30.00 (Treinta Pesos), con un consumo mínimo de RD$20.00 (Veinte Pesos). La acción reglamentaria alcanzaba los RD$150.00 (Ciento Cincuenta Pesos). El Santo Domingo Country Club Inc. mantenía los servicios tradicionales de su Casa Club, campo de golf, tenis y natación, pero su realización se hacía difícil en un espacio y distribución cada vez menos apropiados.

El 6 de octubre de 1978, la Asamblea General Extraordinaria de Socios Accionistas, emitía una resolución única, que autorizaba a la Junta Directiva a proceder a la selección de los proyectos que estimara convenientes para el establecimiento de nuevas instalaciones para el Club, a fin de ofrecer a sus socios las facilidades y servicios que se correspondieran con sus aspiraciones.

El plazo dado de ejecución fue de cinco años. La Junta Directiva 1979-81 tenía apenas unos meses al frente del Santo Domingo Country Club Inc., inmersa en los trabajos puestos en sus manos por la asamblea del 6 de octubre de 1978, cuando el huracán David arrasó la capital y otras ciudades del interior del país.

No bien se iniciaron las labores de reconstrucción y rescate, el territorio dominicano fue abatido por la tormenta tropical Federico que provocó inundaciones y graves daños a la agricultura, con pérdidas de vidas humanas. En el Club se estimo que más de dos mil árboles fueron derribados por el fuerte viento huracanado de David, que ocasionó además considerables daños a las edificaciones.

Al igual que en 1930, fue necesario recurrir a la búsqueda de fondos especiales para reacondicionar y poner en servicio las instalaciones del Club. El 25 de abril de 1981 se inició la construcción de la Casa Club, que había de alojar las facilidades para las actividades sociales, obra considerada como síntesis de voluntad y trabajo lograda por sus directivos y socios.

La etapa de construcción estuvo precedida de 18 meses de trabajos preparativos: Concurso de diseño, elaboración de planos definitivos, licitación para la construcción y demás aspectos conexos. La firma Pujadas, Armenteros y Asociados ganó el concurso de diseño, con un proyecto que lograba de manera admirable, la integración al entorno de la gran masa de construcción, sin imponerla al paisaje. El ambicioso y completo proyecto emprendido por la Junta Directiva bajo la presidencia de Don Antonio Rodríguez E., implicaba la remodelación del campo de golf, renovación y transformación total de las instalaciones y facilidades del Club, ubicando la nueva Casa Club donde estaba el Hoyo 18.

La Casa Club se inauguró el 18 de noviembre de 1983. Amplia y acogedora como la anterior, responde cabalmente a las necesidades de los 1,800 socios que ha alcanzado su membrecía, un incremento sin precedentes en la historia del Santo Domingo Country Club Inc. El campo de golf se habilitó para que los socios del club y sus invitados puedan desarrollar sus juegos en total confort. A mediados de 1984, el Club disponía de ocho canchas de tenis, dotadas de iluminación nocturna y servicios esenciales, que sirven al mejor desenvolvimiento de la práctica y torneos de este deporte. Para complementar la Casa Club se edificó el Pabellón Recreativo, conjunto de terrazas techadas que incluye gimnasios, piscinas, parque infantil, bares y otras facilidades de recreación destinadas a los más jóvenes. Es un diseño de P. Pina y Asociados, que entronca con el de la Casa Club en el uso de materiales iguales en techos y otras áreas de interiores. El Pabellón Recreativo se inauguró el 20 de julio de 1984. Para la ejecución de la Casa Club y el Pabellón Recreativo se concertaron préstamos con un pool de bancos hipotecarios y con un grupo de compañías aseguradoras locales. Además, se vendió parte de los terrenos propiedad del Club al norte de su localización en Herrera, para su urbanización.

La excelencia de sus nuevas instalaciones, de su servicio y facilidades en todos los órdenes, ha llevado los derechos de ingreso al Club a la suma de RD$10,000.00 (Diez Mil Pesos), y una mensualidad de RD$100.00 (Cien Pesos) sin consumo mínimo.